Espacio para dos
Busca un rincón, un reducto de paz, un punto muerto para compartir con tu pareja. Un lugar exclusivo dentro de tu hogar sólo para dos.

Llegar a casa y conseguir un momento de tranquilidad no siempre es posible. Después de huir de los atascos y de la tensión del trabajo, asoma el momento de enfrentarse a las cuestiones domésticas: los niños, los electrodomésticos averiados o resolver otros problemas familiares, nos restan tiempo en pareja.
Ha llegado el momento buscar una solución en la decoración que abra un resquicio a la comunicación en pareja. Los niños llenan de vitalidad y energía una casa… a veces demasiado, tanto que no permiten una conversación tranquila ni un momento de respiro para dos.
El baño se convierte en un lugar de encuentro ineludible, tanto a última hora de la noche como durante la mañana. Si no tienes espacio para colocar dos lavabos, un espejo grande te servirá como solución de emergencia. De esta manera conseguirás compartir un lugar en el que, mientras perfilas los últimos brush de maquillaje, él puede afeitarse o dar los últimos retoques a la corbata.
Convierte el dormitorio en tu pequeña isla particular y habilita el “derecho de admisión”, salvo para los casos urgentes. Combina tonos confortables que sirvan para relajar el ambiente.
Seguro que encuentras un pequeño espacio donde colocar un estéreo que reproduzca de fondo la música que más te gusta, mientras fluye la charla antes de acostarse.
La cocina es también un lugar de encuentro. En ella se pueden comentar las cuestiones del día a día, la planificación del fin de semana, o los deberes de los niños. Los fogones, sus aromas y sus ruidos pueden llegar a ser cómplices de la charla más importante y de una decisión vital. ¡Házte oír!
Guiños, miradas y risas aderezan mejor cualquier cena, por sencilla que sea, que el mejor de los condimentos.
La organización del espacio es vital para lograr un área propia de comunicación. Y en el planteamiento que se hace del hogar, la distribución del baño, cama y vestidor es fundamental. El ambiente está pensado hasta el último detalle para disfrutar de las actividades que se desarrollan en cada estancia y para transmitir una sensación de calidez y armonía, un reducto en el que no existe un resquicio para los juguetes de los niños.
En el cuarto de baño, cada uno dispone de cajones extraíbles y soluciones personalizadas para todos los elementos de la higiene diaria. En el vestidor tiene cada miembro de la pareja su propia zona de armarios minuciosamente organizados para que, ropa y complementos, sean cómodamente accesibles y vestirse se convierta en un pequeño placer diario.
Un lugar para dos, para aislarse, para disfrutar un área en pareja, pero donde encontrar también un espacio propio.
Artículo tomado de: http://www.mujerdeelite.com/articulos/1070-p2/espacio-para-dos






